Lectura del tarot
Algunas claves para la interpretación de las cartas del Tarot
El tarot ha de ser leído con espontaneidad y precisión.
Nunca hay que forzar su lectura; más vale una interpretación sencilla y clara que otra llena de grandes fantasías y confusa.
La interpretación varía según la percepción de la persona que lo lee.
La gimnasia sensorial que proporciona el Tarot es personal e intransferible.
A la persona que interpreta el Tarot la llamaremos Tarotista y Consultante a la que trata de conseguir las respuestas.
Consultante y Tarotista, colocadas frente a frente, han de sentirse cómodas, mantendrán silencio y gran serenidad.
Las cartas del Tarot serán barajadas o mezcladas por ambas partes para impregnarlas de esa maravillosa electricidad o magnetismo que todos poseemos.
La Tarotista como buena guía, ayudará y preparará a la Consultante para poder penetrar en su energía y captar su destino.
Es interesante ver cómo los símbolos responden al estado actual de la Consultante: salud, profesión, amores, etc.
El Tarot se compone de 78 cartas divididas en dos grupos: 22 cartas simbólicas, llamadas Arcano Mayor y 56 cartas llamadas Arcano Menor.
El Arcano Mayor, compuesto de 22 cartas simbólicas. Las siete primeras hacen relación a la vida intelectual del Consultante, las siete segundas a la vida moral, y las siete terceras a la vida material; la vigésimo primera carta es transitiva. Es decir, las cartas del Arcano Mayor representan las fuerzas físicas y espirituales que afectan al hombre; dolencias, enfermedades, muerte, lucha, guerra, fuerza, poder, amor y religión.
Cada una de las 22 cartas del Arcano Mayor tienen un nombre y un signo diferente. Cada carta tiene tres aspectos: simbólico, numeral y astrológico. El título de la carta indica su símbolo. El cuadro adjunto su carácter astral.



